Más allá del mañana
Hoy murió una flor, murió una niña, murió un ave.
Hoy murió una flor, murió una niña, murió un ave.
Y el colectivero sigue vendiendo boletos,
y las financieras traficando con dinero.
Somos avestruces que enterramos la cabeza
sin pensar en después.
Mientras que la muerte nos envuelve con su manto
prendemos la tevé.
Pero en un mañana que no veo muy lejano
volarán gorriones y no cazas por el aire
y las oficinas no tendrán oficinistas
para transformarlos en robots con alma humana.
Complicada paradoja cotidiana es este loco
mundo al revés.
Donde el aire enrarecido es el elixir que nos lleva
hacia el no ser.
No sé muy bien cómo va a ser
pero yo creo que nuestra generación
verá las flores crecer.
Se acabaron aquellos ancianos
que marcaban el camino que había que seguir
hoy somos como ellos.
Cada ser humano es un raro milagro
que la ciencia nunca podrá igualar,
somos nuestros dueños.
Ciegos siempre, hoy podemos ver.
Disco: Realidad
Letra: Pedro Conde
Música: Pedro Conde
