Último Momento

“LA MÚSICA ES EL ARTE DE MANCHAR EL SILENCIO”
“Si largo mi pensamiento p´al rumbo que ya elegí
es que siempre he sido ansí
galopiador contra el viento…”
De “Coplas del payador perseguido”
(el Martín Fierro que no mató al negro)
de don Atahualpa Yupanqui
La hormiga cortará el molde
En la bandeja de Ronald
El escocés de la risa eterna
Dibujará la estrella de ocho puntas
Que guiará a los tres reyes mancos
Por los esteros de col
Donde se esconde a los niños ciegos
Y las cigüeñas desocupadas
Volverán a París con sus picos vacíos
Gritándole a los pastores
Que aún juegan al ludo
Lobo, lobo, lobo está!!!
Juguemos,
Que se es Conde
Mientras el lobo no está…
Lobo está?
dedicado a
los niños ciegos
Tejiendo una trama de espuma en el aire
temblando de ruido tras el ventanal
contemplo una lluvia que dobla palmeras
y un viento que inventa olas que no están
Cariado de hastío sujeto la silla
que me ata al vacío para no caer
en una sonrisa que cura y que cura
lo que duele y nunca deja de doler
Y a pesar del soplo de cuerda locura
y a pesar del cuento de nunca acabar
tengo que decirte que en esto no hay culpa
porque ya la culpa se fue sin pagar
Lavate las penas con agua de río
la sal de la vida descansa en el mar
la dulce ternura de un cuento de niños
tiembla de silencio tras el ventanal
Montevideo
verano 2007
A veces me remonto al tiempo aquel
de las composiciones por encargo
de la escuela
del guardapolvo blanco
y la secuela
de traumas instalados
y en letargo
A veces me recojo en el silencio
de la siesta obligada de la tarde
cuando mamá salía sigilosa
a regalarse
sólo eso, a regalarse
Y la verdad es que yo nunca me dormía
y la espiaba con los ojos entreabiertos
como en la noche de reyes
que despierto
esperaba los camellos del desierto
que jamás
nunca jamás vendrían.
(estrenando musa)
(Síndrome de inmunodeficiencia afectiva)
S_oberbia
I_ntolerancia
D_escalificación
A_rbitrariedad
Pensar la soledad es algo así
Como buscar el fin del universo
Imaginarlo contenido en otro
Y este a su vez en otro y otro
Hasta llegar a un hombre de infinito,
Imagen, semejanza de mí mismo
Sentado aquí en la misma mesa
Mordiendo el capuchón de su birome
Pensando que…
Pensar la soledad es algo así
Como buscar el fin del universo
Imaginarlo contenido en otro
Y ese a su vez en otro y otro
Hasta llegar a un hombre de infinito,
Imagen, semejanza de sí mismo
Sentado ahí en la misma mesa
Mordiendo el capuchón de su birome
Pensando que…
Pensar la soledad es algo así
Como buscar el fin del universo
Pedro Conde
1985
La vida está servida
y me interesa no pasar
a la historia de mi historia
por maltrato
Será que un día me veré asilado?
Comiéndome los mocos del fracaso?
De ese plan de vagabundo sin camino?
Sin oriente y sin ocaso?
Calcinando la pasión en una hoguera
Que incinera las huellas y los pasos?
Y el olvido vendrá
Vacío de perdón
Y despedida
Amargo
Porque nunca habré sabido
Que la vida está servida
¿Por qué señalan estrellas
el amanecer del sur,
donde renace el amor?
Porque amanece el amor
Al sur de los signos
Donde renacen las estrellas
¿Por qué renace el sur,
estrella del amor,
donde amanecen los signos?
Porque el amor amanece
Al renacer el sur
en cada signo, en cada estrella.
Padre nuestro, el cielo está enfermo
Sacrificado desde el consorcio
Despedazados encuentros
Hacen que la voluntad
Se nos estrelle contra este suelo
El pan de “ellos” que cada día
Transan mejor
Será transformado en deuda
Así como nosotros transformados
En meros deudores
Y no nos dejes caer en la indignación
Mas líbranos de penar
Amén
Dialogo entre la Madre y el Niño by Maria Morrison de Parker
—¡Qué camino largo! ¿Madre, dónde vas?
—A buscar, mi niño, tu felicidad.
—Madre, tendré frío cuando baje el sol.
—No, porque mi pecho te dará calor.
—Pero . . . ¡Es que me asusto de la oscuridad!
—No temas, mis ojos dos faros serán.
—¡Ay!, que los guijarros herirán mis pies.
—Nunca. Con mis uñas los arrancaré.
—Cuando sienta hambre, ¿quién la saciará?
—Toda madre encuentra, pare su hijo, pan.
—¿Y si no hallas agua cuando tenga sed?
—Sangre de mis venas te daré a beber.
—Cuando el sueño llegue, ¿donde he de dormir?
—Nido de mis brazos haré para ti.
—Madre, yo quisiera jugar con el sol.
—Córtame las trenzas, que doradas son.
—Y ¿si te pidiera flores de coral?
—Bajaré a buscarlas al fondo del mar.
—Madre, si ando mucho, me cansaré al fin.
—No, porque mis piernas andarán por ti.
—¿Y si al fin no encuentras mi felicidad?
—Será que en el mundo pare ti no está.
—Entonces, mi niño, cargaré tu cruz, pare que a lo menos, no la lleves tú.